A la mañana siguiente llamó a su mejor amiga, Silvia, para quedar con ella en su portal e ir a dar una vuelta por el parque del retiro.
-Hola , soy Alba se encuentra Silvia
-Si cariño , ahora te la paso.
-Hola ,¿Qué pasa?
-Nada , solamente te llamaba para ver si podrías salir , para ir al retiro y dar una vuelta , que hace un buen día.
-Nose si me dejaran.
-Diles que ya mañana nos dan las notas por que ya se acaba el instituto
-Vale , espera … Si me dejan
-Vale te veo en el chino de siempre ¿no?
-Vale , nos vemos a las 4:30 alli
-Estate puntual
-Si , hasta luego pelirroja
-Adiós, rubia.
Tras haber colgado , bajo rápidamente a la cocina y se encontró con que sus padres estaban cocinando.
-Hola ratita.
-Hola , papa que hay para comer
- Ves cariño tu hija solo se despierta para comer
-Mujer dejala , hay filetes y puré de patatas.
-mmmm… que rico - se sienta en la mesa del salón , pues era una cocina americana- Oye mama ¿ puedo salir hoy ?
-¿Donde pensáis ir?
-Habiamos pensado Silvia y yo ir al retiro por que las demás se van al cine
-Esta bien hija puedes ir , pero a las diez y media en casa , que mañana teneis instituto.
-Vale mama.
Después de haber tomado la deliciosa comida que le habían preparado sus padres, se dirigió a su cuarto, abrió su armario empotrado , del cual saco unos vaqueros cortos y una camiseta de tirantes de color violeta. Junto con unas sandalias negras.
Se dirigió a su pequeño cuarto de baño personal, el cual tenía las paredes de color azul celeste, el suelo de color blanco ,al igual que los muebles. El baño estaba formado por un pequeño lavabo, un vater ,una pequeña estantería y una ducha de hidromasaje, la verdad es que no solia utilizar muchas de aquellas aplicaciones, aunque eso iva a empezar a cambiar. Se pegó una ducha rápida se vistió, se termino de secar el pelo, se puso un poco de espuma y crema solar en la cara, brazos y piernas pues su piel se solía quemar con bastante facilidad. Miró el neceser de maquillaje que se encontraba en la pequeña estantería.
-No creo que me haga falta - se dijo mirandose al espejo- Además solo voy a dar una pequeña vuelta que mas da.
Dicho esto se puso un poco de perfume y miró el reloj. Eran las cuatro menos cuarto, aun tenía bastante tiempo, así pues encendió el ordenador de su escritorio y se metió al tuenti para empezar a hablar con sus amigos y pasar el tiempo que le quedaba entretenida. Pasó media hora muy rapidamente eran ya las 4 y cuarto cuado volvio a mirar el reloj, se despidió de sus amigos, apagó el ordenador y se miró por ultima vez antes de salir y enfrentarse sin ella saberlo a una escena que cambiara su vida. Salio de su casa cogió el ascensor, tardo un minuto es subir hasta la ultima planta, cuando bajó la calle y esquivo a la multitud de gente; llegó al chino a las cuatro y venticinueve.
Espero a su amiga un par de minutos mas sentada en un pequeño banco, cuando llegó entrarón al chin y se cmpraron un par de chicles y un chupachus.
-Menos mal que ibas a llegar puntual.
-He llegado a las cuatro y media- le dijo sacando la lengua a su amiga- si tu has llegado temprano no es mi culpa.
-Mentira has llegado a las cuatro y treinta y uno.
.Callate niña tiquismiquis.
-Pero me quieres.
-Suerte que has tenido.
Las dos amigas continuaron el pequeño trayecto que les quedaba para llegar asu destino. Llegarón al parque y entre risas y bromas pasaron la tarde recorriendolo. Pero esas risas y bromas , pronto serían sustituidas por miedo y gritos. Pues se acercaba aquel chico de negro, su igual, su tormento.
Derrepente el sol fue sustituido por una gran nube negra, el tiempo se paró, las palomas cesaron en su vuelo, los niños dejaron sus juegos, los enamorados dejaron los besos y abrazos, todo se detubo. Las únicas que podían moverse eran ellas y hubieran deseado no hacerlo, estaban las dos agarradas de la mano y miraban a su alrededor, no lo entendían. Hasta que varios muchachos vestidos de negro empezaron a rodearlas, aquel joven enmascarado ,era el de su sueño, se adelanto y Alba instintivamente agarro el extraño collar que recibio por carta.
-Hola, volvemos a vernos mi princesa.