La verdad no creo que a muchos les interese lo que escribo o dejo de escribir en este blog y a deciros la verdad, no creo que mi importe mucho, creo que lo uso para dejar fluir algunas ideas que invaden mi mente, sentimientos que me oprimen el alma y a veces pensamientos sueltos que deciden unirse y hacer lo que estoy escribiendo en este preciso momento, unas confesiones a veces bonitas y otras veces caóticas.
No pido comprensión, pues no se si podréis llegar a entenderme, si es que alguien pasa a leerme, pero si algún alma lee está lineas, ¿nunca habéis sentido las ganas de volver a ser simplemente un niño de nuevo? ¿Nunca habéis mirado atrás y habéis pensado "quiero volver en parte a ese pasado"? o quizás, sólo quizás ¿os habéis planteado dejar de ser serios para ser algo más infantiles, para volver a esos tiempos?.
Yo no digo que quiera volver a ser una niña, más hay momentos que vuelvo a ser esa chiquilla perdida, esa niña que busca los brazos de su padre para llorar y protegerse del resto del mundo, volver a aquella fortaleza donde sentías que nadie podía hacerte daño. Puede llegar a ser una idea tonta para algunos o no, quién sabe, pero a veces lo he hecho, simplemente le abrace y deje que el resto pasase y sabéis una cosa, me gusto, me gusto volver a esa época, aunque sea sólo por un momento, dejar de fingir ser adulta cuando en verdad me siento perdida, cuando en verdad no se que hacer cuando me rompen, cuando no sé recomponerme yo sola.
Aunque es posible que sea solamente eso, los pasos para hacerse adulto, pero aun lo necesito.
Sé que algunos pueden llegar a pensar que no sé de lo que hablo, que a mi edad no se deben de haber pasado tantas cosas, que aun tengo muchas cosas por las que pasar, que aun me queda mucho para averiguar lo dolorosa que puede llegar a ser la vida y también las alegrías que ella trae, que no tengo queja alguna. Pero siempre he pensado que la madurez no viene con la edad, sino con la persona, algunas con treinta años pueden ser más inmaduros que uno de 18, también admito que la mayoría de las veces suele ser al revés, pero como dije antes son los pasos para hacerse adulto y cual niños pequeños que aprenden a andar, necesitamos a aquella persona que nos agarre la mano y de los primeros pasos con nosotros, aquella persona que nos recoja si nos caemos.
Puede ser algún familiar o una persona a la que queremos y confiamos.
He decir que por suerte tengo a mis padres, sobre todo a mi padre, para que dé esos pasos conmigo, que me abrace cuando siento que me rompo y que no puedo con algo, me ayuda a superarlo y hacerme más fuerte. Poco a poco necesitaré menos esa protección, ese colchón que me protege, pero, si os soy sincera, no creo que deje se necesitarlo a mi lado. También tengo a unas personas muy importantes en mi vida, que están ahí cuando lo necesito, mis amigos, son todos adorables... y cómo olvidarme de la otra persona de mi vida a la que le debo muchas tardes de aguantarme, de aquel chico que me anima y aguanta mis mil y una idioteces ... aquel cuyos brazos son también mi refugio, mi segundo lugar seguro.
Al final mis pensamientos se han convertido en agradecimientos a aquellas personas que me ayudan a dar estos pasos hacía la madurez, aquellas que comparten mi realidad y mi vida, que me ayudan hacerla más amena, a superar los obstáculos y dejan mi espacio para que lo intente sola, aunque cabe la posibilidad de que me lastime, los que me dan alas y a la vez hacen de cortaviento.
Aquellos que aunque me sienta como una niña perdida en medio de una muchedumbre sin rostro con ganas de hacerme invisible y llorar, me abrazan y me ayudan a crecer, gracias a los cuales puedo ser una niña a veces y olvidarme de lo que significa hacerse adulta.
Gracias.
Saludos, a todos aquellos que decidan pasarse por mi pequeño espacio, por mi refugio para pensamientos. Antes publicaba una novela, pero debido a la negación de mi musa para seguirla por el momento, he decido publicar todo aquello en lo que sí me inspira. Espero que les guste y a ver si se sienten identificados con algunas de mis confesiones.
jueves, 24 de octubre de 2013
Memorias de un indígena
Tras varios años de investigación nos sentimos orgullosos de poder exponer en nuestro museo una carta escrita por un verdadero indígena del siglo XIX. La carta está escrita en un antiguo dialecto indio, de una tribu ya extinguida hace siglos. La carta dice así:
"Escribo en este viejo pergamino que conseguí robar de la habitación de mi patrón blanco.
No estoy muy seguro de cuál es mi edad, pero debo de rondar las cuarentas primaveras, no se muy bien el por qué de esta expresión para la edad, pero se la he oído decir a Harry Adkins, el señor blanco para el que trabajo.
Mi bella mujer, Musi, murió hará tres años, tras dar a luz a nuestra pequeña hija Moly. No conozco otra forma de vida, pues desde que mi vieja madre me trajo al mundo una cálida noche de verano, he vivido bajo el mando de la familia Adkins, trabajando sus tierras, sirviendo en la casa y alimentando a su ganado por una pobres monedas.
He crecido en estas tierras escuchando las historias que mi anciano padre me contaba cada noche antes de caer rendido en un profundo sueño ocasionado por el trabajo. Fueron unos grandes padres que intentaron protegerme de la cruda realidad, lo mejor que pudieron, aunque ese periodo de tiempo no fuese para ninguno de los tres demasiado extenso, ni alegre.
Esas viejas historias contaban como era la vida de mi tribu antes de que los hombres blancos la tomasen a la fuerza, decían que éramos libres, trabajando para nosotros y comprando gracias al trueque. A veces me he preguntado "¿cómo sería mi vida si no hubiesen venido los hombres blancos?". Esta pregunta ha hecho que mi gastada mente divagase entre el mundo de los sueños y posibilidades, pero sólo son locuras de un anciano en sus ultimas horas. Con esto no digo que los Adkins fueran malos amos, ni que la vida antes de la conquista estuviese mejor, mas me hubiese gustado comprobarlo, elegir.
Ahora lo único que puedo llegar a desear es que los futuros matrimonios de mis hijos e hijas sean plenos y que sean felices en el nuevo mundo de maquinas y hombres blancos. Pues las aventuras que mi padre me contaba son parte del pasado y no creo ser capaz de vivir para ver el cambio que tantas veces ha invadido mi mente, ese futuro que pudo ser y jamás será."
"Escribo en este viejo pergamino que conseguí robar de la habitación de mi patrón blanco.
No estoy muy seguro de cuál es mi edad, pero debo de rondar las cuarentas primaveras, no se muy bien el por qué de esta expresión para la edad, pero se la he oído decir a Harry Adkins, el señor blanco para el que trabajo.
Mi bella mujer, Musi, murió hará tres años, tras dar a luz a nuestra pequeña hija Moly. No conozco otra forma de vida, pues desde que mi vieja madre me trajo al mundo una cálida noche de verano, he vivido bajo el mando de la familia Adkins, trabajando sus tierras, sirviendo en la casa y alimentando a su ganado por una pobres monedas.
He crecido en estas tierras escuchando las historias que mi anciano padre me contaba cada noche antes de caer rendido en un profundo sueño ocasionado por el trabajo. Fueron unos grandes padres que intentaron protegerme de la cruda realidad, lo mejor que pudieron, aunque ese periodo de tiempo no fuese para ninguno de los tres demasiado extenso, ni alegre.
Esas viejas historias contaban como era la vida de mi tribu antes de que los hombres blancos la tomasen a la fuerza, decían que éramos libres, trabajando para nosotros y comprando gracias al trueque. A veces me he preguntado "¿cómo sería mi vida si no hubiesen venido los hombres blancos?". Esta pregunta ha hecho que mi gastada mente divagase entre el mundo de los sueños y posibilidades, pero sólo son locuras de un anciano en sus ultimas horas. Con esto no digo que los Adkins fueran malos amos, ni que la vida antes de la conquista estuviese mejor, mas me hubiese gustado comprobarlo, elegir.
Ahora lo único que puedo llegar a desear es que los futuros matrimonios de mis hijos e hijas sean plenos y que sean felices en el nuevo mundo de maquinas y hombres blancos. Pues las aventuras que mi padre me contaba son parte del pasado y no creo ser capaz de vivir para ver el cambio que tantas veces ha invadido mi mente, ese futuro que pudo ser y jamás será."
viernes, 20 de septiembre de 2013
Día tras día, mes tras mes.
Sumida en la oscuridad,
así pasan mis días,
sin cesar,
sin descanso,
sin alegría,
sin libertad.
Lunes,
martes,
miércoles,
jueves,
viernes,
sábado
y domingo.
Siempre la misma rutina,
día tras día
aumenta mi agonía.
Mes tras mes
la oscuridad destruye mi vida.
Enero,
febrero,
marzo,
abril,
mayo,
junio,
julio,
agosto,
septiembre,
octubre,
noviembre
y diciembre.
Así pasan los años…..
El tiempo no se detiene,
La edad aumenta
y los defectos con ella.
TIC TAC
TIC TAC
Así suena el reloj de mi habitación.
TIC TAC
TIC TAC
Así sonaba el reloj que alguien paró.
¿Qué es eso que destruye las sombras?
¿Quién es el que me quita las cadenas?
Abro los ojos
y me sorprendo ante lo que veo.
Las sombras huyeron,
la oscuridad desapareció.
Todo brilla a mi alrededor
y ahí ,a mi lado, está mi salvador.
Recuerdo como era una sonrisa
y se la entrego sin miramientos.
Así pasan mis días,
sin cesar,
sin descanso,
con alegría,
con libertad.
Lunes,
martes,
miércoles,
jueves,
viernes,
sábado
y domingo.
Cambió la rutina,
día tras día
aumenta mi dicha.
Mes tras mes
la luz me devuelve la vida.
Enero,
febrero,
marzo,
abril,
mayo,
junio,
julio,
agosto,
septiembre,
octubre,
noviembre
y diciembre.
Al fin sé lo que es ser feliz.
así pasan mis días,
sin cesar,
sin descanso,
sin alegría,
sin libertad.
Lunes,
martes,
miércoles,
jueves,
viernes,
sábado
y domingo.
Siempre la misma rutina,
día tras día
aumenta mi agonía.
Mes tras mes
la oscuridad destruye mi vida.
Enero,
febrero,
marzo,
abril,
mayo,
junio,
julio,
agosto,
septiembre,
octubre,
noviembre
y diciembre.
Así pasan los años…..
El tiempo no se detiene,
La edad aumenta
y los defectos con ella.
TIC TAC
TIC TAC
Así suena el reloj de mi habitación.
TIC TAC
TIC TAC
Así sonaba el reloj que alguien paró.
¿Qué es eso que destruye las sombras?
¿Quién es el que me quita las cadenas?
Abro los ojos
y me sorprendo ante lo que veo.
Las sombras huyeron,
la oscuridad desapareció.
Todo brilla a mi alrededor
y ahí ,a mi lado, está mi salvador.
Recuerdo como era una sonrisa
y se la entrego sin miramientos.
Así pasan mis días,
sin cesar,
sin descanso,
con alegría,
con libertad.
Lunes,
martes,
miércoles,
jueves,
viernes,
sábado
y domingo.
Cambió la rutina,
día tras día
aumenta mi dicha.
Mes tras mes
la luz me devuelve la vida.
Enero,
febrero,
marzo,
abril,
mayo,
junio,
julio,
agosto,
septiembre,
octubre,
noviembre
y diciembre.
Inolvidable.
Cada vez que giro la cabeza ,
encuentro un recuerdo nuestro.
Cada vez que cierro los ojos,
tu imagen viene a mi mente.
Cada vez que escucho al viento,
me susurra tu nombre.
¿Por qué se burla de mí el universo?
¿Por qué no deja de recordarme tu ausencia?
¿Por qué volvió efímero nuestro eterno?
Cada vez que pienso en nuestro último momento,
retumban en mi mente aquellas vanas excusas.
Cada vez que repaso estos años,
mi desconcierto aumenta ante tu temprana partida.
Cada vez que pienso el por qué,
una lágrima traicionera revela mi lamentable agonía.
¿Por qué llegaste a abandonarme?
¿Por qué se trunco nuestro amor?
¿Por qué te fuiste sin decirme adiós?
Tiempo atrás.
Tiempo atrás, cuando decías que mi pesar era tu problema a solucionar,
yo te creía.
Tiempo atrás, cuando las lágrimas se derramaban por tus mejillas,
yo te las secaba.
Tiempo atrás, cuando nuestros labios se juntaban y bailaban,
yo lo degustaba.
Tiempo atrás, cuando nuestras manos se entrelazaban,
yo te la apretaba.
Tiempo atrás, cuando yo era tuya y tú mío,
yo te adoraba.
Tiempo atrás, cuando estos sentimientos eran sinceros,
yo te abría el alma.
Tiempo atrás, cuando aun no me habías traicionado,
yo te amaba.
yo te creía.
Tiempo atrás, cuando las lágrimas se derramaban por tus mejillas,
yo te las secaba.
Tiempo atrás, cuando nuestros labios se juntaban y bailaban,
yo lo degustaba.
Tiempo atrás, cuando nuestras manos se entrelazaban,
yo te la apretaba.
Tiempo atrás, cuando yo era tuya y tú mío,
yo te adoraba.
Tiempo atrás, cuando estos sentimientos eran sinceros,
yo te abría el alma.
Tiempo atrás, cuando aun no me habías traicionado,
yo te amaba.
Heroínas del Siglo XXI (6/6)
Se quedaron todos paralizados sin saber que hacer, estaban en estado de shock, cuando la puerta se abrió dejando entrar la luz del día, de la libertad. Las jóvenes que estaban encerradas la miraron y la dieron las gracias en un susurro, pues gracias a ella eran libresde nuevo y siguiendo las órdenes de su amiga salieron con los que le habían salvado, el único que se había quedado parado era el novio de la chica, pues no sabía qué hacer, no quería dejarla.
-Vete por favor.- La dijo la joven con su último hilo de voz .- No puedes hacer nada por mi.
Pero antes de que el joven pudiese reaccionar algo le agarro del brazo, una mano metálica y le echo de la estancia y tras él se cerró la puerta, haciendo que la prisión se quedase a oscuras.
Jamás obtuvo su libertad, la habían cortado las alas para siempre y solo quedo en el recuerdo de algunas personas.
Algunos dirán que es imposible que tal suceso haya quedado en el olvido, pero queridos lectores es mejor taparse los ojos con una gruesa venda de ignorancia e hipocresía que nos proteja de las desgracias que ocurren a nuestro alrededor, no queremos sentirnos culpables de nada, solo pensamos en nosotros mismos, no hay nadie más, solo uno mismo.
Esta es una llamada de atención a la sociedad egoísta en la que vivimos, en la que unos pocos viven mejor que aquellos que luchan día a día y mueren por conseguir unos mínimos derechos y libertades. Pues somos tan egocéntricos que no somos capaces de apreciar lo que nos rodea, lo dejamos pasar y no nos fijamos que lo que tenemos no solo lo obtenemos por nuestro trabajo, sino también por trabajo de aquellas personas que lucharon por nuestros derechos tiempo atrás y que se quedaron en el recuerdo en una historia olvidada , una leyenda, un simple cuento de hadas.
Espero haber ablandado algunos corazones y haber abierto los ojos de alguno de ustedes, no quiero ser una simple noticia que pasa por su vida, una anécdota, un trozo de papel que solo tendrá un momento de polémica en esta sociedad, aunque,¿ a quién pretendo engañar?.
El trabajo que he hecho para relatarles esta historia se olvidara al cabo de unos días y semanas, será sustituida por otra más nueva y así sucesivamente hasta que solo sea algo del pasado , un recuerdo guardado en un gran baúl de cosas olvidadas, una noticia de antaño que coge polvo en el olvido.
Solo un recuerdo, un mal sueño.
-Vete por favor.- La dijo la joven con su último hilo de voz .- No puedes hacer nada por mi.
Pero antes de que el joven pudiese reaccionar algo le agarro del brazo, una mano metálica y le echo de la estancia y tras él se cerró la puerta, haciendo que la prisión se quedase a oscuras.
Jamás obtuvo su libertad, la habían cortado las alas para siempre y solo quedo en el recuerdo de algunas personas.
Algunos dirán que es imposible que tal suceso haya quedado en el olvido, pero queridos lectores es mejor taparse los ojos con una gruesa venda de ignorancia e hipocresía que nos proteja de las desgracias que ocurren a nuestro alrededor, no queremos sentirnos culpables de nada, solo pensamos en nosotros mismos, no hay nadie más, solo uno mismo.
Esta es una llamada de atención a la sociedad egoísta en la que vivimos, en la que unos pocos viven mejor que aquellos que luchan día a día y mueren por conseguir unos mínimos derechos y libertades. Pues somos tan egocéntricos que no somos capaces de apreciar lo que nos rodea, lo dejamos pasar y no nos fijamos que lo que tenemos no solo lo obtenemos por nuestro trabajo, sino también por trabajo de aquellas personas que lucharon por nuestros derechos tiempo atrás y que se quedaron en el recuerdo en una historia olvidada , una leyenda, un simple cuento de hadas.
Espero haber ablandado algunos corazones y haber abierto los ojos de alguno de ustedes, no quiero ser una simple noticia que pasa por su vida, una anécdota, un trozo de papel que solo tendrá un momento de polémica en esta sociedad, aunque,¿ a quién pretendo engañar?.
El trabajo que he hecho para relatarles esta historia se olvidara al cabo de unos días y semanas, será sustituida por otra más nueva y así sucesivamente hasta que solo sea algo del pasado , un recuerdo guardado en un gran baúl de cosas olvidadas, una noticia de antaño que coge polvo en el olvido.
Solo un recuerdo, un mal sueño.
Heroínas del Siglo XXI (5/6)
“¿Se presentaron muchas personas?” os peguntaréis, sí, en eso no os equivocáis, millones de personas se presentaron del todo el mundo para ayudarlas devolverles la libertad, pero muy pocas fueron elegidas para salvarlas, solo algunos muchachos fueron aceptados y todos ellos eran conocidos por las jóvenes, todos eran amigos y familiares de éstas, ningún desconocido consiguió pasar el “casting” del “Salvador”.
Las televisiones estaban a la espera de resultados, de verlas salir a todas juntas, que inocentes fueron, pues nunca salieron todas siempre nos faltara una de ellas, pero solo se acuerda de ella las personas que de verdad la conocieron y sus compañeras de pesadillas.
Os preguntaréis “¿qué paso con ella?, ¿quién era esa joven?”, pues para eso os terminaré de contar la historia, lo mejor que pueda, pues nadie de los que presenciaron tal escena, nadie que paso esas pruebas quiere hablar y si lo hacen no pueden decirlo con detalles, pues las lágrimas vuelven a sus ojos y la tristeza toma su voz.
Cuando pasaron las pruebas que pasaron las jóvenes antes que ellos, estaban todos agotados y magullados pero la necesidad de sacarlas les daba fuerza para no rendirse.
Llegaron al final de la sala donde las jóvenes se encontraban contra la pared aun con los collares en el cuello, una de ellas la más reciente se encontraba algo decaída, como si un gran peso se apoya se sobre sus frágiles y raquíticos hombros.
Las televisiones estaban a la espera de resultados, de verlas salir a todas juntas, que inocentes fueron, pues nunca salieron todas siempre nos faltara una de ellas, pero solo se acuerda de ella las personas que de verdad la conocieron y sus compañeras de pesadillas.
Os preguntaréis “¿qué paso con ella?, ¿quién era esa joven?”, pues para eso os terminaré de contar la historia, lo mejor que pueda, pues nadie de los que presenciaron tal escena, nadie que paso esas pruebas quiere hablar y si lo hacen no pueden decirlo con detalles, pues las lágrimas vuelven a sus ojos y la tristeza toma su voz.
Cuando pasaron las pruebas que pasaron las jóvenes antes que ellos, estaban todos agotados y magullados pero la necesidad de sacarlas les daba fuerza para no rendirse.
Llegaron al final de la sala donde las jóvenes se encontraban contra la pared aun con los collares en el cuello, una de ellas la más reciente se encontraba algo decaída, como si un gran peso se apoya se sobre sus frágiles y raquíticos hombros.
El “Salvador” les ilumino un gran pasillo que cruzaba todas las pruebas sin necesidad de que las pasase, pues sabía que no sobrevivirían otra vez a esas pruebas. Todos los cruzaron felices pues al final de este se encontraba una puerta tras la cual se encontraba su libertad, su felicidad, pero su alegría fue truncada cuando al soltarse los collares uno no cayó al suelo, todos se giraron cuando se dieron cuenta que la joven que portaba ese collar que no se soltaba se alejaba de ellos hacía la oscuridad del pasillo que antes habían cruzado, todos quisieron correr hacía ella pero el suelo de derrumbo a sus pies , esta les miro a los ojos , parecía serena como si quisiese que cruzasen sin ella, pero la voz no le salía solo podía intentar retener las lágrimas que se resbalaban por sus ennegrecidas mejillas. Los segundos que permaneció callada se hicieron eternos aumentando la intranquilidad de todos, pero ninguno se atrevió a hablar, hasta que uno chico, el novio de la joven, chilló:
-¡Qué haces!¿por qué te has separado?.- La miro mientras se acercaba al borde del vacío que les separaba, pero solo obtuvo el sollozo de la joven.- ¡Dime el por qué!.- La ira se apoderaba de su voz.- ¡Dijiste que las liberarías!, ¿por qué no cumples lo qué has dicho?
En ese momento sonó una voz tranquila y serena que resonó por toda la estancia:
-Ella ha aceptado mi trato.- Se para.- Ha cambiado su libertad por la de sus compañeras, si no jamás hubieran salido ninguna, entrego a unas cuantas pero me quedo con el alma más pura para que no se vea perjudicada por el egoísmo de la sociedad.
Los ojos de los presentes se abrieron como platos y antes de que pudiesen hablar una delicada voz hablo:
.- Iros por favor, si no os vais antes de que el tiempo se agote no servirá de nada mi decisión, pues todos os quedaréis encerrados para siempre.- Hace una pausa para aclarar la voz, que empezaba a fallarle.- Por favor no os sintáis culpables de esto, es mí decisión.- Mira al que era su novio y le dedica su ultima sonrisa.- Te quiero y siempre te querré, pero intenta seguir adelante y sácalas de aquí, es lo único que te pido.
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