viernes, 26 de octubre de 2012

Heroínas del siglo XXI (3/6)


De nuevo la voz retumbo por las cuatro paredes mientras una de las gruesas paredes de hierro se abría dejando ver una nueva sala de tortura, si damas y caballeros, he dicho tortura, no he exagerado, ni voy a exagerar en los detalles que voy a nombrar a continuación, todo es real, todo lo que sufrieron estas jóvenes. La sala de tortura estaba formada por un largo pasillo de piedra, el cual estaba cubierto por pequeños y afilados cristales que se clavaban en los finos pies de las jóvenes a cada paso que daban para poder llegar a la siguiente fase antes de que el reloj del fondo de la sala llegase a cero. 
La segunda fase no fue más buena ni mucho menos, se encontraba formada por una amplia piscina de agua salda que hacía mella en sus recientes heridas, los ojos de las jóvenes se llenaban de lagrimas de dolor. Las fases fueron aumentando hasta que las horas pasaron y el reloj llego a cero. 
Las cinco jóvenes cayeron rendidas en la sala de la cual habían salido, la sangre recorría sus pies y sus brazos, el salado sudor las recorría la frente mezclándose con sus lágrimas.
La voz volvió a sonar por los altavoces:
-Habéis pasado las pruebas os habéis ayudado entre vosotras, ahora cenar y descansar.
De la pared salieron de nuevo las bandejas con una cantidad de comida muy escasa que no llegaba a satisfacer a sus estómagos vacíos a causa del extenuante ejercicio que acababan de hacer. La joven de ojos azules comió, mientras miraba a una de ellas, la cual se encontraba desfallecida por el ejercicio, la miró con lastima y se acerco a ella ofreciéndole la mitad de sus comida.
-Toma, yo tengo reservas .- La sonrío.
-Pero las pruebas acaban de comenzar y no sabes cuándo van a acabar, necesitaras esta comida.
-Seguro que aguantaré bien.- La tiende de nuevo la bandeja.- Es de mala educación negar la comida.
La volvió a sonreír mientras la otra joven la devolvía una sonrisa y con sus ojos de color miel miraba la bandeja que la nueva, le había entregado su comida, su tesoro. Unas lágrimas se resbalaron por sus sucias y rosadas mejillas, mientras comía de aquel plato.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Heroínas del siglo XXI (2/6)


Se intento incorporar pero enseguida cayó sobre sus débiles rodillas a causa del anestésico que aun seguía presente en su organismo. Aferrado a su cuello llevaba un collar de hierro , que estaba manejado por la fría mano del Salvador, el cual estaba electrificado, solo necesitaba pulsar un botón para que una descarga eléctrica recorriese la columna vertebral de las jóvenes haciéndolas caer de dolor dependiendo de la fuerza de la descarga eléctrica.
 Una de las jóvenes, la cual se encontraba vestida por lo que en antaño debió ser unos vaqueros y una camisa, más ahora solo eran arrapos que cubrían débilmente y con deficiencia su cuerpo:
-No intentes oponer resistencia.- La dijo al ver como intentaba quitarse el collar del cuello.- No funcionara, solo harás que una descarga eléctrica recorra tu cuerpo.
La dedico una mirada de compasiva y se acurruco en lo que debía de ser su cama arropándose con una manta y sus compañeras como autómatas realizaron en mismo gesto y cerraron los ojos mientras que la nueva las miraba incrédula. Estaban completamente dominadas por un ser extraño, ya se habían dado por vencidas. Y se quedo allí sola y a oscuras acurrucada tapada por la manta que la correspondía, apoyando su espalda a la fría pared mientras recogía sus piernas entre sus brazos y la cabeza entre ellas. Poco a poco se dejo llevar por el sueño y se quedo rendida de nuevo, pero duró poco su sueño, pues cuando una extraña y potente luz ilumino la estancia se despertó encontrándose de frente con su mayor pesadilla. Una potente voz sonó en la habitación a través de unos altavoces:
-Hola de nuevo ya sabréis lo que os toca hacer hoy ¿no?.- Hizo una pequeña pausa.- Bueno nuestra nueva incorporación no, soy El Salvador, estáis aquí confinadas, pues habéis sido elegidas para ser salvadas de la impureza del mundo. Habréis de pasar diferentes pruebas  para demostrar que sois dignas para ser salvadas y salvar a la humanidad.
La joven no aguanto más y se dejo llevar por la ira:
-¡Como te atreves a decir eso, todos somos dignos de vivir!.
Chilló a los cuatro vientos cuando una descarga eléctrica recorrió su cuerpo:
-No seas insolente o ¿ acaso los asesinos, pederastas y demás dementes deben seguir con vida?
La joven se puso en pie a duras penas, pues las piernas le temblaban debido a la descarga:
-Precisamente tú , el que se hace llamar El Salvador, no debería decir eso, pues ¿en qué se diferencia a ellos?
Una nueva descarga recorrió su cuerpo y esta cayó al suelo.
-Yo no soy igual que ellos niña, yo estoy aquí para salvar a algunas almas a algunos seres y no me hagas enfadar.
Sus palabras resonaron en la sala haciendo que la joven se mordiese el labio, sufriendo varios espasmos  debidos  a las descargas que su joven cuerpo acababa de sufrir. Se mordió el labio y se trago sus palabras mientras que la ira invadía su cuerpo.  En ese mismo momento unas bandejas de metal aparecieron del otro lado de la pared con una especie de potingue, escaso.
-Comer antes de las pruebas.
Esas fueron sus últimas palabras. La joven se acerco al plato y comió con cara de asco mientras miraba a sus resignadas compañeras, que se comían con ansia y deseo aquel extraño, maloliente y pringoso potingue que parecía tener vida propia.

domingo, 21 de octubre de 2012

NOTICIAS

Hola, me dirijo a aquellas personas que leen mi blog, voy a tener que comunicarles que voy a revisar por completo toda la novela, pues hay partes que no terminan de convencerme, así que mientras les dejaré un par de relatos cortos, espero que sean de su agrado.
Un saludo.

PRIMER RELATO: 

HEROÍNAS DEL SIGLO XXI (1/6)

Era un tranquilo día en una enorme ciudad cuyos habitantes agitados se levantaban con un sinfín de tareas que se les agolpaban y apelotonaban en sus apretadas agendas. Desde temprana hora de la mañana iban corriendo de un lado a otro sin llegar a tener tiempo a observar los pequeños detalles del hermoso mundo que les rodeaba, hasta que una odiosa noche una joven de pelo castaño oscuro y ojos azules que sobresaltaban sobre su piel más o menos pálida fue secuestrada en una de las calles de esta ciudad. Su caso fue trasmitido por la televisión, millones de carteles se agolpaban en las calles con la foto de la joven y los policías intentaban por todos los medios encontrarla viva o muerta. Al cabo de un par de semanas el caso se fue haciendo un hueco en un gran fichero de desapariciones, no tenían un culpable, tan siquiera tenían a un sospechoso y ninguna pista que arrogara algo de luz en este caso. La familia estaba siendo consumida por el dolor mientras los días pasaban y la monotonía de la ciudad se iba recuperando como si nada de eso hubiese ocurrido, solo era algo que paso, algo que se queda en  el recuerdo de aquellas personas que aun la buscaban incansables.
La noticia era olvidada, las televisiones no se acordaban de ella, pero aquella joven seguía desaparecida junto con otras jóvenes de su misma edad, pero ¿quién relacionaría esos casos entre sí? Pues queridos lectores esa persona soy yo, aunque no me voy a dar los aires de haber sabido el desenlace de esta historia que os voy a contar pues nadie se lo podría haber imaginado, ni tan siquiera un escritor de ciencia ficción, si señores esos seres que tienen tanta imaginación como para  escribir lo inimaginable, aquellas personas que nos hacen pensar e imaginar con diferentes sucesos algunos hermosos y dulces otros tenebrosos y maquiavélicos.  Ni siquiera ellos podrían haber imaginado y espero que ninguna persona más tenga que sentir y sufrir lo que llegaron a sufrir estas heroínas del siglo XXI. Algunos de mis lectores dirán que me invento los sentimientos y la impactante noticia que os voy a revelar, pero no señores lo sé porque lo he visto, no lo he vivido en primera persona, pero muchas personas han podido verlo en las pantallas del ordenador y televisión; además de que tengo información de primera mano, no me voy a extender más sobre mis fuentes de información, ahora solamente voy a redactar con unas palabras que se quedaran cortas para explicar el infierno del secuestro y las pruebas, pero lo intentaré, intentaré hacer llegar esta información a vuestras mentes inocentes y hacer que vuestro corazón se estremezca, juro que lo intentaré.
Como he mencionado todo empezó una fría noche en esta gran ciudad, donde fue secuestrada la última víctima de este maniático, El Salvador, se hacía llamar. Ahora vamos a centrarnos en el suelo o mejor dicho lo que pasaba bajo este, mientras en la superficie la noticia se iba olvidando en las entrañas de la ciudad, todo acababa de comenzar  para estas cinco jóvenes secuestradas, que en apariencia no tenía nada en común.
Era una sala oscura, poco iluminada y ventilada, en la pared del fondo se encontraba las cinco jóvenes, cuatro de ellas, las que ya llevaban meses encerradas se encontraban observando a la joven que acababa de llegar, que se encontraba tendida en el suelo sumida en un tranquilo sueño debido al cloroformo que le había suministrado. Poco a poco iba cobrando la conciencia, abriendo lentamente los ojos, esos ojos azules que intentaban acostumbrarse a la penumbra de la que iba a ser su cárcel de hierro, cables y cemento.