Las televisiones estaban a la espera de resultados, de verlas salir a todas juntas, que inocentes fueron, pues nunca salieron todas siempre nos faltara una de ellas, pero solo se acuerda de ella las personas que de verdad la conocieron y sus compañeras de pesadillas.
Os preguntaréis “¿qué paso con ella?, ¿quién era esa joven?”, pues para eso os terminaré de contar la historia, lo mejor que pueda, pues nadie de los que presenciaron tal escena, nadie que paso esas pruebas quiere hablar y si lo hacen no pueden decirlo con detalles, pues las lágrimas vuelven a sus ojos y la tristeza toma su voz.
Cuando pasaron las pruebas que pasaron las jóvenes antes que ellos, estaban todos agotados y magullados pero la necesidad de sacarlas les daba fuerza para no rendirse.
Llegaron al final de la sala donde las jóvenes se encontraban contra la pared aun con los collares en el cuello, una de ellas la más reciente se encontraba algo decaída, como si un gran peso se apoya se sobre sus frágiles y raquíticos hombros.
El “Salvador” les ilumino un gran pasillo que cruzaba todas las pruebas sin necesidad de que las pasase, pues sabía que no sobrevivirían otra vez a esas pruebas. Todos los cruzaron felices pues al final de este se encontraba una puerta tras la cual se encontraba su libertad, su felicidad, pero su alegría fue truncada cuando al soltarse los collares uno no cayó al suelo, todos se giraron cuando se dieron cuenta que la joven que portaba ese collar que no se soltaba se alejaba de ellos hacía la oscuridad del pasillo que antes habían cruzado, todos quisieron correr hacía ella pero el suelo de derrumbo a sus pies , esta les miro a los ojos , parecía serena como si quisiese que cruzasen sin ella, pero la voz no le salía solo podía intentar retener las lágrimas que se resbalaban por sus ennegrecidas mejillas. Los segundos que permaneció callada se hicieron eternos aumentando la intranquilidad de todos, pero ninguno se atrevió a hablar, hasta que uno chico, el novio de la joven, chilló:
-¡Qué haces!¿por qué te has separado?.- La miro mientras se acercaba al borde del vacío que les separaba, pero solo obtuvo el sollozo de la joven.- ¡Dime el por qué!.- La ira se apoderaba de su voz.- ¡Dijiste que las liberarías!, ¿por qué no cumples lo qué has dicho?
En ese momento sonó una voz tranquila y serena que resonó por toda la estancia:
-Ella ha aceptado mi trato.- Se para.- Ha cambiado su libertad por la de sus compañeras, si no jamás hubieran salido ninguna, entrego a unas cuantas pero me quedo con el alma más pura para que no se vea perjudicada por el egoísmo de la sociedad.
Los ojos de los presentes se abrieron como platos y antes de que pudiesen hablar una delicada voz hablo:
.- Iros por favor, si no os vais antes de que el tiempo se agote no servirá de nada mi decisión, pues todos os quedaréis encerrados para siempre.- Hace una pausa para aclarar la voz, que empezaba a fallarle.- Por favor no os sintáis culpables de esto, es mí decisión.- Mira al que era su novio y le dedica su ultima sonrisa.- Te quiero y siempre te querré, pero intenta seguir adelante y sácalas de aquí, es lo único que te pido.
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